Centro de formación

Atrás

Restauración de turberas. Parte 2 (de 3). Cosecha de turba de Sphagnum

Algunas turberas están forestadas mientras que otras no. Dependiendo de la edad geológica, puede o no haber plantas superiores creciendo en la superficie de dichas turberas. Entre las plantas superiores se encuentran: el alerce, la pícea y plantas del género Ericacea (mora azul, arándano, rododendro; etc.). En todos los casos, la cosecha de turba de Sphagnum comienza mediante el drenado de la turbera por medio de canales laterales en ciertas secciones de la misma para bajar el nivel del manto freático. Es importante mantener un adecuado nivel de agua en la turbera, ya que la entrada de aire acelera la descomposición de las capas inferiores de la turba. El manejo de la turba es delicado, por consiguiente, se requiere tener cuidado en mantener un nivel óptimo de agua. Sin embargo, es necesario remover suficiente agua para que el equipo pueda operar en la superficie de la turbera sin hundirse.

El trabajo concerniente al agua puede tomar hasta un año. Una vez que el nivel del manto freático descienda a un nivel adecuado para trabajar, el equipo puede entrar en la turbera para disponer la superficie. Si hay árboles, se cortan y se utilizan para hacer caminos; posteriormente, tanto los troncos grandes como las plantas pequeñas son retirados. En el pasado, la superficie que contenía Sphagnum vivo era aflojada con un maquina cultivadora; también era raspada. En la actualidad, es removida cuidadosamente con fines de restauración. Este Sphagnum vivo es cosechado y utilizado para la propagación de plantas (de Sphagnum) en turberas donde ya no se cosecha (información más detallada se expondrá en la tercera parte de nuestra serie). Una vez que la superficie es trabajada con la máquina cultivadora para aflojar la capa compactada, se recurre a grandes tractores con rastrillos para exponer las fibras de turba al sol, bajar la humedad y por consiguiente facilitar su cosecha.

Una vez que la turba llega a la humedad óptima, la turba fibrosa (de rubio a castaño claro) es cosechada con una grandes cosechadoras de vacío (Figura 1). Estas máquinas recorren la superficie de la turbera y depositan la turba con poca humedad en un contenedor de tamaño considerable con capacidad aproximada para 1.800 pies cúbicos. Una cosechadora con un conducto de succión de 25 pies de ancho sólo requiere de 10 minutos para llenar el contenedor (tolva). Una vez lleno, la cosechadora descarga la turba de Sphagnum en grandes pilas, que después son transportadas a la fábrica para su tamizado, clasificación, control de calidad y embalaje.

Vacuum harvester

Figura 1. "Cosechadora de vacío"

El tamaño y la profundidad de una turbera determinará el número de años que la turba podrá ser cosechada. Las capas superiores de la turbera presentan turba rubia y fibrosa; es decir, la más joven en términos geológicos. A medida que se van cosechando las capas de la turbera, el nivel de descomposición y humidificación incrementan, como también la edad de la turba. Las turbas de mayor edad tienen un color más oscuro y fibras más cortas. Las turberas poco profundas son cosechadas entre 7-10 años; en cambio, algunas más profundas pueden ser cosechadas por más de 50 años. En la mayoría de los casos, las capas superiores de turba fibrosa son cosechadas con fines de horticultura profesional. En ocasiones, este tipo de turberas son aprovechadas con fines de agrícolas y/o para la silvicultura; sin embargo, si lo que se busca es la biodiversidad tanto en el ámbito local como regional, se emplean ciertos métodos para restaurarlas hasta convertirlas de nuevo en ecosistemas funcionales: se restablece a su estado natural en tanto a la acumulación natural de turba de Sphagnum, así como la flora nativa y la fauna.

Restauración de turberas. Parte 3 (de 3). Restauración de la turba de Sphagnum

PRO-MIX® es una marca registrada de Premier Horticulture Ltd.

Artículos relacionados