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El impacto de la temperatura al final del cultivo

La temperatura es el mayor aporte del medio ambiente que regula el crecimiento de las plantas, seguido de cerca por la intensidad de la luz. Este artículo aborda el impacto de la temperatura en el crecimiento de las plantas.

La velocidad del crecimiento de las plantas la determina la temperatura diurna promedio. Para determinar este promedio se debe multiplicar la temperatura diurna promedio por el número de horas de luz del día más la temperatura nocturna promedio multiplicada por el número de horas de oscuridad divido por 24. Cada cultivo tiene una temperatura base mínima a la cual crecerá al ritmo máximo para su temperatura óptima. La temperatura óptima produce cultivos en el período de tiempo más corto, sin embargo, muy pocas veces produce las plantas más deseadas. Determinar la temperatura diurna promedio ideal para lograr el máximo crecimiento y calidad de la planta es el principal objetivo de los horticultores profesionales, pero dicha temperatura ideal varía según el cultivo plantado.

Este cuadro muestra la velocidad de crecimiento de tres cultivos diferentes según la temperatura nocturna.

Velocidad de crecimiento de tres cultivos diferentes según la temperatura nocturna. Fuente: P. Thomas and B. Pennisi.  2001. Why You Should Never, Ever Forget the Q10 Effect. OFA Bulletin No. 861: 12-15


Si, por ejemplo, todas las plantas crecieran a 13°C (55°F) durante la noche, sería ideal para las prímulas, pero la velocidad de crecimiento de los helechos y las lantanas sería mucho menor. Una temperatura no es la ideal para todos los cultivos.

Los cultivos de invernadero se pueden dividir en tres categorías básicas: los cultivos de temporada fría, los de temperatura base inferior a 4°C (39°F), los cultivos intermedios, los de temperatura base entre 4 y 7 °C (40 y 45 °F) y los cultivos de temporada cálida, los de temperatura base de 8°C (46°F) o mayor (ver la tabla siguiente con los cultivos enumerados por cada categoría). La temperatura base es la temperatura mínima por debajo de la cual se detiene el crecimiento de la planta. Idealmente, un horticultor debe mantener los cultivos de temporada fría y los de temporada cálida en invernaderos diferentes para que cada uno crezca a su temperatura ideal.

Temporada cálida (sensible al frío) 46 °F (8 °C) o más Intermedias 40-45 °F (4-7 °C) Tempora fría (resistente al frío) 39 °F (4 °C) o menor
Angelonia Calibrachoas Agératos
Begonias Coreopsis Aliso
Celosía Dalia Cineraria
Gazania Balsaminas Azucena y azucena blanca
Hibisco Salvia roja Gaillarda
Balsaminas de Nueva Guinea   Nemesia
Pimiento   Pensamientos
Flores de Pascua   Petunias
Vinca   Boca de dragón

Lista de temperaturas base para cultivos típicos de invernadero. Fuente: Runkle E. and M. Blanchard. Section 2: Temperature and Scheduling. www.hrt.msu.edu

Existen dos factores principales que un horticultor debe considerar cuando determine la temperatura ideal para cultivar teniendo en mente el fin de incrementar al máximo las ganancias. Primero, ¿en qué fecha debe estar listo el cultivo para su comercialización? Segundo, ¿cuál es el nivel de calidad del cultivo que desea obtener el horticultor?

Iniciar antes puede ahorrar calor

El tiempo de finalización del cultivo es más rápido en ambientes de cultivo más cálidos que en ambientes más fríos. Un horticultor debe calcular hacia atrás a partir de la fecha de envío para determinar la fecha en que debe plantar y considerar el costo de calentar el invernadero en comparación con los gastos generales adicionales asociados con plantar antes. Cuando se planta antes en la temporada, un horticultor puede ahorrar potencialmente en costos de calefacción mediante la reducción de la temperatura diurna promedio si es que el aumento del tiempo de calefacción no supera los ahorros producto de las temperaturas reducidas. Es importante incluir el capital inicial para gastos tales como electricidad, mano de obra y gastos generales cuando se determina si es rentable abrir el invernadero antes en primavera. Además, las temperaturas del invernadero más frías pueden provocar un aumento en la posibilidad de enfermedades de las raíces y mayores costos asociados a la aplicación de fungicidas.

Más cálido de día, más frío de noche

Debido a que la temperatura diurna promedio determina la velocidad de crecimiento, un horticultor puede maximizar la temperatura promedio y reducir los costos de combustible si controla los valores establecidos de la temperatura diurna para el flujo de aire y la ventilación. Incluso en los climas fríos del Norte, un día soleado provoca el “efecto invernadero”, en el que aumenta la temperatura interna rápidamente y luego se encienden los ventiladores y se abren las rejillas. Al aumentar los valores establecidos de la temperatura, los cultivos pueden crecer a temperaturas mucho más cálidas durante un día soleado y a temperaturas nocturnas más bajas, por lo tanto, se mantiene la misma temperatura diurna promedio. Esto reduce los costos de calefacción.

Temperaturas premedio por día de 8 horas Temperaturas promedio por noche de 16 horas
22°C (72°F) 19°C (66°F)
27°C (80°F) 17°C (62°F)
32°C (90°F) 14°C (57°F)

Temperatura diurna promedio 20°C (68°F)


El cuadro anterior muestra las temperaturas diarias y nocturnas necesarias para producir la misma temperatura diurna promedio de 20°C (68°F). Observe que cultivar a temperaturas diarias más cálidas permite que un horticultor cultive a temperaturas más frías para lograr la misma temperatura diurna promedio.

Las ventajas de cultivar a temperaturas más bajas

No solo se deberían considerar los costos asociados a la calefacción y a la apertura más temprana del invernadero para determinar la temperatura ideal de producción del invernadero. Las plantas cultivadas a temperaturas más bajas crecen más lentamente y les toma más tiempo florecer pero, a menudo, tienen tallos más gruesos, mejor ramificación y flores más grandes cuando alcanzan el pleno desarrollo. Estos cultivos de mayor calidad se traducen en mayores precios de venta para el horticultor que pueden contrarrestar el aumento en los costos de producción. Los horticultores deben considerar su mercado específico para determinar si pueden resistir el tiempo de finalización del cultivo extendido y el costo de producción adicional para lograr un cultivo de mayor calidad.

Tamaño de los almácigos

Un factor adicional que determinará el tiempo de producción es el tamaño de los almácigos. Los almácigos más grandes tienen un mayor costo por planta pero reducen el tiempo de producción y permiten que el horticultor cumpla con las fechas de envío sin tener que abrir los invernaderos antes ni aumentar los costos de calefacción.

Cultivar a temperaturas promedio más altas disminuye el tiempo de producción pero, a menudo, resulta en plantas más débiles. Cultivar plantas a temperaturas más frías demora más pero, por lo general, se obtienen cultivos de mayor calidad. No existe una recomendación “única para todos” para el control de la temperatura en el invernadero. Un horticultor debe lograr un equilibrio entre los costos de combustible, la apertura temprana del invernadero y la reducción del ciclo de cultivo y la calidad del cultivo específico y las exigencias del mercado.

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