Nursery Crops and Bark Media

Con todas las nuevas tendencias en la horticultura, las plantas ornamentales cultivadas en recipientessiguen siendo un cultivo importante de la industria. La cantidad de especies de plantas cultivadas en recipientes ha aumentado, desde árboles hasta arbustos y desde plantas ornamentales hasta plantas perennes. Todos estos cultivos tienen ciclos de producción prolongados y algunos de ellos pueden durar más de dos años. Comparados con las plantas anuales de invernadero, estos largos tiempos de producción requieren de prácticas de cultivo y necesidades diferentes durante el ciclo de producción. Hay que considerar muchos factores al momento de plantar cultivos de largo plazo en recipientes:

Recipientes

Los recipientes de viveros están diversificados y han sido diseñados para las necesidades de todos los tipos de cultivo, entre los que se incluyen plantas perennes, árboles frutales, pequeños arbustos y árboles. Los árboles y arbustos cultivados en recipientes son más fáciles de manejar que los que se cultivan en el suelo. Los fabricantes de recipientes ofertan productos con características específicas, como revestir el interior de los recipientes con cobre o hacer orificios de ventilación en los costados de las macetas; ambas promueven la poda de raíces, lo que evita que estas se enrosquen. Los cultivos de alta calidad plantados en recipientes deben tener un enroscamiento limitado de las raíces para que la planta no quede atrapada en la maceta y para que extienda sus raíces más fácilmente después del trasplante.

Riego

El riego diario es uno de los cuidados más importantes y el agua es a veces muy limitada, especialmente en regiones que experimentan sequías excepcionales. Es más; en muchas áreas, las legislaciones de los estados exigen monitorear el uso del agua y cobran impuestos por la cantidad utilizada. El agua no solo se está volviendo escasa, sino que también puede ser muy costoso tratarla o adquirirla, esto es en el caso que el agua de pozo sea abatida. El reciclaje de agua se está convirtiendo en una práctica común y requiere de un monitoreo frecuente para asegurar que las sales, los nutrientes y la alcalinidad sean los ideales para los cultivos. Adicionalmente, se necesita de una buena limpieza para eliminar agentes patógenos que pueden encontrarse en el agua reciclada.

Fertilización

La mayoría de los cultivos plantados en recipientes son fertilizados por medio de fertilizantes de liberación controlada. Esto es más conveniente para el horticultor y para el usuario final, ya que se satisfacen las necesidades nutricionales de la planta por un tiempo específico. Se pueden incorporar fertilizantes de liberación controlada en el sustrato, lo que al horticultor le ahorra tiempo al no tener que aplicar manualmente el fertilizante en la superficie del sustrato. La cantidad de fertilizante de liberación controlada agregada por yarda cúbica de sustrato debe adecuarse a las necesidades del cultivo. La corteza utilizada en los sustratos puede inmovilizar una cantidad de nitrógeno.

Esto es especialmente cierto si la corteza está fresca y no ha pasado por un “proceso de compostaje” o si el sustrato contiene un porcentaje alto de corteza. Los fertilizantes de liberación controlada deben aplicarse cuando el cultivo está creciendo activamente, no cuando las plantas comienzan a endurecerse. De lo contrario, la cantidad de sales del fertilizante puede volverse alta y reducir las posibilidades de sobrevivencia cuando las plantas se exponen a temperaturas bajo cero u otros tipos de estrés que ocurran durante la producción.

Control de malezas 

El control de maleza en los cultivos en recipientes supone un gran desafío y el uso de herbicidas no siempre es posible o puede dañar los cultivos. Hay herbicidas pre-emergentes disponibles, pero deben usarse antes que la semilla de la maleza brote. Los herbicidas post-emergentes pueden causar fitotoxicidad y no deben usarse cuando las plantas están creciendo activamente. Como los herbicidas pueden causarle daño al cultivo, se necesita mucha escardadura manual. Los horticultores utilizan barreras contra malezas como cáscaras de arroz a modo de cubierta de superficial para reducir la aparición de malezas.

Sustrato

Los sustratos para la producción de cultivos en recipientes deben tener buenas capacidades de drenaje, un encogimiento y compactación limitados con el tiempo. Muchos horticultores usan sustratos con varias combinaciones de corteza, turba y arena. La corteza de pino usada en los contenedores es indudablemente un gran componente. Proporciona el drenaje y la aireación a largo plazo que necesitan las raíces de la planta.

También incrementa la densidad aparente del medio de cultivo, y por consiguiente, estabiliza el recipiente en condiciones en las que hay mucho viento. Sin embargo, si la corteza no está lo suficientemente envejecida o compostada, puede inmovilizar el nitrógeno que necesitan las plantas, lo que ocasiona una deficiencia de nitrógeno. Hoy en día, se están incorporando otros componentes como fibra de coco o cáscaras de arroz para ayudar a reducir la inmovilización del nitrógeno y mejorar la calidad del cultivo.

Almacenamiento del sustrato

Los sustratos con un fertilizante de liberación controlada se deben usar dentro de un mes a partir de su fecha de fabricación, especialmente durante si hay altas temperaturas en el verano. Los niveles de sales en los fertilizantes de liberación controlada pueden incrementar con el tiempo de almacenamiento y quemar o causar toxicidad en los cultivos. Los sustratos a granel también se deben usar rápidamente, ya que los microbios naturales pueden comenzar a “compostar” la pila, lo que crea calor y causa la descomposición de los componentes de los medios. PRO-MIX® BKI* es un sustrato excelente para usarse en la producción en recipientes, pero no contiene ningún fertilizante de liberación controlada, por lo que el producto puede estar almacenado hasta 6 meses.

*PRO-MIX BRK no está disponible en Latinoamérica.

Trozos de coco, un nuevo componente para la producción en recipientes

Al contrario de la mayoría de componentes orgánicos de los sustratos, la fibra de coco absorbe el agua con facilidad. Los trozos de coco sirven como un aditivo valioso en los sustratos basados en cortezas, ya que ayudan a manejar el uso del agua. Las pruebas que compararon el crecimiento de las plantas entre los sustratos modificados con trozos de coco frente a los sustratos basados en cortezas, mostraron que, en general, los trozos de coco produjeron tan buenos cultivos como los sustratos de corteza.

Una de las ventajas iniciales de los trozos de coco era que ayudaban a la humectación inicial de los sustratos. Los esquejes se enraizaron óptimamente; los sustratos mantuvieron el agua y los nutrientes. Los resultados de una prueba a largo plazo mostraron que el atramuz azul que fue plantado en primavera ya estaban listos para su venta la primavera siguiente, al igual que el altramuz azul plantados en sustratos de corteza.

lupines

Esta imagen muestra los resultados de la prueba de un año con altramuz azul. Los sustratos son (de izquierda a derecha):

  1. Turba, trozos de coco y 10 % de corteza;
  2. Trozos de coco y 25 % de corteza;
  3. Turba y 35 % de corteza; y finalmente,
  4. Turba y 20 % de trozos de coco.

Todos los sustratos produjeron cultivos similares, pero el atramuz azul plantado en sustratos con trozos de coco resultó levemente mejor.

Trozos de coco
Trozos de coco usados en PRO-MIX® BKI AGTIV® REACH™

Los sustratos modificados con trozos de coco retienen más agua que los sustratos de corteza. Por lo tanto, hay una reducción considerable en el uso del agua y en el escurrimiento del fertilizante, dos factores que ahorran dinero. Estos beneficios son especialmente importantes para áreas con riegos restringidos. La ligereza de la densidad aparente de los sustratos con trozos de coco en comparación con las mezclas de corteza tradicionales, le facilita su manejo a los empleados y reduce la fatiga por manipulación.